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Los Reyes Malditos I – El rey de Hierro

Una vez más, después de desaparecer casi medio año de la lectura y los blogs (gracias al trabajo horrible que me conseguí), regreso con una nueva recomendación para aquellos amantes de la novela histórica y que además estén interesados en la historia de Francia.

Se trata de la saga de 7 libros llamada Los Reyes Malditos por Maurice Druon.

 

RM1

Hasta el momento solo he leído el primero de ellos pero no cabe duda que es bastante bueno y lo mismo puede esperarse de los demás acorde a los comentarios que me han hecho muchos amigos acerca de ellos.

Sinópsis.

¡Todos malditos, hasta la séptima generación!”

Ésa es la terrible maldición que el jefe de los templarios lanza a la cara de Felipe el Hermoso, rey de Francia.

Corre el año 1314 y la profecía parece haberse hecho realidad: durante más de medio siglo, los reyes se suceden en el trono de Francia, pero nunca duran mucho tiempo. De las intrigas palaciegas a las muertes súbitas e inexplicables, de las batallas entre las dinastías a las guerras desastrosas, todo parece fatalmente regido por el sino de los Reyes Malditos.

El futuro de Europa está en juego durante esos años negros. Un periodo turbio de la historia y, al mismo tiempo, una época extraordinaria…

Opinión.

Como ya sabrán, mis género literario preferido es la novela histórica… acerca de este libro creo que es excelente pues narra de una manera impresionante esta parte crucial de la vida de Felipe el Hermoso hasta el final de su reinado, pero no lo hace de forma que parezca que esta relatando un diario o como si estuviera leyendo un libro de historia. De hecho este libro es relatado de una forma al estilo Hollywood de manera que es casi imposible dejar de leerlo.

Al final de cada capítulo, Maurice nos deja datos históricos sobre lo previamente relatado, de manera que alcancemos a comprender todos y cada uno de los términos utilizados; así mismo al final del libro hace un glosario completo de hechos históricos por si quieres ir un poco más allá de la historia… interesante la obra que nos presenta el autor. Pueden comprarse por separado o el pack completo.

Yo recomiendo que se consigan todos pues valen completamente la pena; a continuación el listado de los 7 libros:

  • El rey de hierro
  • La reina estrangulada
  • Los venenos de la corona
  • La ley de los varones
  • La loba de Francia
  • La flor de lis y el león
  • De como un rey perdió Francia

Fuente propia.

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Cuentos cortos de Terror

Los niños de Illfurt
En 1864 una familia comenzó a tener lo que se pensó que eran manifestaciones demoníacas. Hoy hubiera sido puesto en duda por científicos y seguido con interés por la iglesia pero en aquella época, que tuvo una duración de cinco largos años, la vida era distinta. Tal era el ambiente que en 1867 se autorizó que se realizara un contundente exorcismo con las consiguientes complicaciones. A los críos “poseídos” se les llamó los endemoniados de Illfurt (Alsacia)
Los dos crios protagonistas de esta historia eran hijos de los Burner, que tenían otros tres hijos. Los supuetos poseídos se llamaban Teobaldo y José, y apenas tenían 9 y 8 años respectivamente en 1864.
Teobaldo dijo ver al menos treinta veces a un espíritu al que consideraba su maestro, pero no era un ser físicamente humano, sino una imagen con patas de gato, pezuñas de caballo, pico de pato y cuerpo de plumas. Al parecer el fantasma sobrevolaba al chiquillo amenazándole con estrangularle, y el niño, tratando de defenderse, le lanzaba y luchaba contra él ante los ojos atónitos de los espectadores que sólo le veían a él. Lo que hizo creer a los demás que la visión era real aunque ellos no pudieran verla, es que el chiquillo capturaba plumas del cuerpo de su visitante que luego los espectadores veían, tocaban, olían (echaban una peste fétida) e incluso trataban de quemar sin éxito.
Las similitudes con otros exorcismos al menos calificados como tal fueron las siguientes: una voz hablaba desde ellos sin necesidad de que movieran su pequeña boca, una voz adulta, masculina, que soltaba improperios contra lo más sagrado (respetando únicamente a la Virgen), y se reía del efecto que sus poderes hacían sobre el personal, como inundar la habitación de un calor sofocante que era insoportable incluso en el más crudo invierno.
También producía en los cuerpecitos de los niños bultos terribles, con movimientos horrorosos haciendo de sus estómagos una visión traumática. Cuentan que se hinchaban hasta el límite y vomitaban espuma, musgo y plumas, cubriendo la habitación del olor fétido de las plumas sucias.
A veces unía las piernas de los chiquillos como si tuvieran cemento y nadie tenía la fuerza suficiente como para separarlas.
Tenían una rapidez nunca vista, y eran capaces de girarse en cuestión de segundos como si estuvieran accionados por un motor a propulsión, de forma que sus giros asustaban y sorprendían a la gente, y también demostraban momentos de rabia y enfado golpeando a destajo todo lo que había ante ellos, sin notar cansancio aunque se pasaran horas haciéndolo.
Los chiquillos hablaban y entendían todo tipo de lenguas, latín, inglés, francés, dialectos españoles… Además mostraban conocimiento de lo que pensaban los demás o descubrían dónde había objetos ocultos, o incluso se permitían el lujo de avisar de la muerte de alguien del pueblo con el consiguiente estupor de los familiares. También les hacían partícipes de acontecimientos pasados que todos desconocían. Para enojar a los espectadores solían descubrir sus más oscuros secretos poniéndolos en evidencia.
Los cuerpos poseídos reaccionaban ante el agua bendita con furor, y cuando la monja que les alimentaba dejaba caer un agota de agua bendita en sus platos desde otra habitación para no ser vista, los niños miraban el plato y se negaban a comer.
Además sus cuerpos, yacidos o sentados, se elevaban por manos invisibles.

4 puentes
Rebeca tenía dos abuelos a los que adoraba, pero ahora están muertos. Y sobre ellos es la historia que os voy a contar.
Un día el abuelo falleció y la abuela quedó como un alma en pena vagando por la casa que habían compartido tantos años en amor y armonía. Aún tenía familia por supuesto, pero no era lo mismo. La abuela tenía mucha confianza en Rebeca, tanta que terminó confesándole algo que le ocurría: soñaba con su marido muerto.
“Hay cuatro puentes, y al final de los puentes está él, alargando la mano para que vaya con él”.
Pasaron los días y los meses, y una noche fue Rebeca la que tuvo un sueño extraño:
Era pequeña y entraba a un ascensor con su abuela. Iban cogidas de la mano y el elevador ascendía pisos y pisos. Una especie de viaje sin retorno puesto que el ascensor no era familiar para Rebeca. No sabía cuántos pisos habían ascendido cuando, de pronto, el ascensor se paró y se abrieron las puertas.
La abuela soltó la mano de Rebeca y salió. Ella trató de avanzar pero su abuela le dijo: “No, tú no vienes conmigo”. La abuela le sonrió en su sueño y aquí terminó todo.
Cuando Rebeca se despertó por la mañana su abuela había fallecido la misma noche. En el sueño se había despedido de ella.
Y me preguntaréis, ¿qué tienen que ver los cuatro puentes en esta historia? Cada puente es un mes. La abuela falleció cuatro meses después que su marido, o sea, cuatro puentes después… y recordad que ya os lo decía ella en su sueño: al final de los cuatro puentes, su fallecido marido le tendía la mano.

Tengo que avisar que Rebeca tuvo después y durante años la desagradable experiencia de “ver” a su abuela mirándola desde coches de desconocidos, como si la estuviera observando, y siempre, siempre, echaba a correr llorando hasta llegar a casa.

Las luces
Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades.
Eso sí, tenía visitantes misteriosos.
Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que “están ahí también, que no estamos solos”.
La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama.
Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron.
La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía?
Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes… Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe.
La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir.
No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores.
Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar.
No es para menos. Su hija también lloró al contármelo.

El coche
Erámos un grupo de siete chicas, nos reuníamos los fines de semana, algunas tardes entre semana y pasábamos los veranos juntas. Una de nosotras trabajaba en una cervecería por lo que era allí donde nos reuníamos. Esta chica tenía muchos problemas en casa, un padre alcóholico, una madre que no le hacía ni puñetero caso…… Salimos ella y yo de marcha solas un par de veces y una de esas veces cuando la dejaba a las siete de la mañana en la puerta de su casa, su padre entraba también con una tajada como un piano. Ella me dijo: Si yo faltará el se moriría…………(Era ella la única de la familia que se preocupaba de recogerle de los bares cuando ya no podía más y se encontraba tirado). El caso es que no la ví en unos días….. una tarde de verano me preguntaron hacía cuanto que no la veía y me dijeron que había tenido un accidente. Yo -ingenua de mí- me fuí a su casa pensando en un piñe de moto y en ir a verla al hospital cuando me enteré de que había sufrido una bajada de tensión y se había ahogado en una piscina porque nadie se había dado cuenta a tiempo….. No sé que me pasó que mientras el resto de la gente se hundió a mi alrededor, yo saqué fuerzas no sé de donde, y primero reconocí el cadaver (que no me asustó ni impresionó lo más mínimo, cuando yo siempre había pensado que pasaría lo contrario si tuviese que verme en esas circunstancias) y además aún tuve fuerzas para arreglar todo el papeleo del entierro y organizar la parte “social” del macabro acto que es enterrar a la gente que quieres. Todo aquella marabunta pasó, el dolor se agudizó conforme se fue calmando el ambiente y pasarón los días y yo……… me sentí de pronto fatal (una reacción tardía pero no por eso menos traumática). Los meses siguientes me pasó que más de una vez yendo en mi coche sentí un escalofrío recorrerme el cuerpo y notaba una presencia en el asiento trasero que me hacía mirar por el retrovisor para comprobar que ella no estaba allí… siempre coincidía aquella sensación de miedo y frío con una canción que nos gustaba mucho y que yo aún ponía con asiduidad. Una vez fue tanto el miedo y el feeling que aquella “presencia” que tuve que aparcar en la cuneta y mirar hacia atrás acojonada para convencerme de que no había nadie…… Al cabo de los meses tuve que vender el coche, porque me daba pánico tener un accidente al ir a buscarla en la parte trasera cuando notaba su presencia allí, (si no lo has sentido no lo entenderás y creerás que el subconsciente me traicionó) pero aquella sensación era tan fuerte y real que una y mil vidas que yo viva juraré que ella estába allí. Cambié de coche como digo y aquel miedo cesó de repente y los escalofríos también. Ah se me olvidaba! Justo un año después murió su padre…. como ella predijo. Recientemente viendo “El sexto sentido” he llorado, de rabia, de dolor, y de nuevo de miedo, porque he pensado que a lo peor mi amiga no sabía que estába muerta y seguía montándose en mi coche para que la llevase de marcha…….

El loco
Los padres de Lucia y Maria van a una cena de negocios y las dos tienen que quedarse solas en su casa. Estan aburridas, no hay nada en la tele y deciden poner la radio: Interrumpimos la emision para ofrecerles un boletin informativo de ultima hora: Un psicopata se ha escapado del manicomio. Es muy peligroso, asi que les recomendamos que tomen precauciones.’
Mari­a y Lucia, ya cansadas, se van a dormir, pero se olvidan de algo muy importante: cerrar muy bien las ventanas. Se van a la cama sin ninguna preocupacion, puesto que no le hicieron mucho caso a las noticias.
Por la noche las desperto un suave golpeo, pero no le dieron mucha importancia. Se pusieron a leer y el ruido se haci­a cada vez mas fuerte. De repente, Mari­a oyo un fuerte grito en la habitacion de Lucia y el ruido desaparecio a lo lejos. Maria se acerco a ver que pasaba y encontro a su hermana pequena degollada debajo de la cama con una nota que deci­a: ‘Si se hubiese subido al armario no le habri­a pasado nada’.
Desde entonces se dice, o por lo menos eso he oido, que el loco sigue suelto buscando la siguiente victima.

La mecedora
Yo vivo en una residencia de estudiantes y las habitaciones no es que tengan muchos muebles: dos camas, dos armarios y una mesa con dos sillas. Como podreis comprobar no vivo solo; comparto mi habitacion con mi amigo Sergio. Pues debido a esa escasez de muebles y de la amplitud de la habitacion, un di­a que volvi­amos de la biblioteca, vimos en un contenedor una mecedora vieja que estaba chulisima y la pillamos. Estuvimos meciendonos en la calle y decidimos subirla a la habitacion. No fue nada facil hacerlo y sortear al bedel, que un tio tope brasas. Pero con mucho arte lo conseguimos y dejamos la mecedora en una esquina de la habitacion y fue acumulando ropa encima de ella.
Pero una semana despues, una noche que estaba estudiando, me parecio ver que la mecedora se movia, era imposible, al principio pense que seria una corriente de aire o algo, y me levante a cerrar las ventanas, pero las ventanas ya estaban cerradas. Pense: ‘seran imaginaciones mias’, y me volvi a sentar en la mesa, pero por el rabillo del ojo no podia dejar de mirar la mecedora. Cuando me olvide del incidente, oi­ un ruido y me gire. Las cazadoras que estaban en el respaldo de la mecedora habian caido al suelo. Me levante a recogerlas y vi, esta vez muy claramente, que la mecedora se movi­a, y no era por la inercia de haberse cai­do las chupas. Se movi­a muy despacio, como si alguien se estuviese meciendo. Baje corriendo a la sala de TV a avisar a Sergio. Subio conmigo mientras repeti­a que seri­an cosas mias, y cuando abrimos la puerta vimos la mecedora tirada en el suelo, de lado, y todas las ropas desperdigadas por la habitacion. Sergio dijo que vale, que muy buena la broma pero que no se creia nada. Levante la mecedora y volvio a poner la ropa encima. Y nos fuimos a la cama. Yo no podi­a quitar ojo a la mecedora pero finalmente me dormi­. De pronto me desperto un ruido, como un roce de algo con algo, y encendi­ la luz, Sergio se desperto. ‘Ti­o apaga la luz’, dijo.’¿No oyes un ruido?’, le dije nervioso. ‘No, solo te oigo a ti dando la brasa’, grito. Finalmente escucho el ruido. Era como un roce. Buscamos de donde venia y vimos el llavero metalico que colgaba de la llave de la cerradura balanceandose y pegando con la puerta de madera. Estabamos cagados de miedo mirandolo y de pronto empezo a dar vueltas como loco, en ci­rculo, como cuando das vueltas a una cadena alrededor de un dedo, pero lo haci­a solo y alrededor de la llave que estaba encajada en la cerradura. Sergio se cabreo. Que ya valia, que muy buena la bromita; y yo: ‘tio, que no soy yo’. Y de repente empezo a cerrarse con dos vueltas la cerradura. Clack, clack. Clack, clack… Sergio dijo ‘Vale, ya se, estan cerrando con otra llave por fuera’, y se giro como diciendo ‘aqui­ ya esta todo arreglado’, pero me empujo para que me girase. La mecedora estaba moviendose suavemente.
Estabamos que se nos sali­a el corazon por la boca. El ruido de la llave paro y el llavero se dejo de mover, pero la mecedora se empezo a agitar de forma violenta…, mas y mas, mas y mas…, hasta que se volco. Sergio abrio la puerta y salimos al pasillo. Decidimos no contarlo. Despues de un rato deambulando por ahi volvimos a la habitacion, cogimos la mecedora y la bajamos al patio.
Al dia siguiente el bedel pregunto en el comedor que quien habi­a metido una mecedora en el patio, que ya estaba harto de chorradas y que el proximo que armase alguna se la iba a ganar. Cuando despues de desayunar nos ibamos para clase vimos al dire de la resi ojeando la mecedora. No se si la habra cogido.

El hombre de negro
Y como siempre, alli­ estabamos los de siempre, haciendo lo de siempre. Sentados en la oscuridad, alejados de todo aquel que solo queria imponernos algo. Todos hablabamos, rei­amos, bebiamos y todas esas cosas que haces con los amigos. Cuando mejor lo pasabamos, Carol, mi mejor amiga empezo a llorar mientras gritaba que en el fondo en la oscuridad habaia alguien que vestia de negro y estaba tan palido (o al menos eso vio) que parecia un muerto. Todos comenzamos a reirnos y le dijimos que dejara de beber. Ella insistio. Dos de los chicos que estaban con nosotras se ofrecieron a acompanarla hasta el sitio para que se convenciera de que alli no habi­a nada ni nadie. Al final fuimos todos. Llegamos, miramos por todas partes y, como habi­amos pensado, no habia nada; mejor dicho, nadie. A Carolina se le paso el susto, volvimos a crear el ambiente que teniamos cuando vi algo: era ese hombre, el de negro. Me entro tal miedo que comence a gritar. Los chicos pusieron cara de mosqueo y nos empezaron a decir que la broma habi­a estado muy bien pero que pararamos, que se estaba haciendo pesada. Nosotras no dejabamos de decir que aquello no era una broma, que habiamos visto a aquel hombre o lo que fuese. Despues de un rato decidimos quedarnos alli­ un poco mas, pero esta vez cambiamos los sitios. Cuando mas a gusto estabamos, uno de los chicos, Juan, le dijo a otro que mirase al fondo. Este se levanto y dijo gritando ¡¡¡¡CORRED!!!! No tuve tiempo a girarme y mirar, pero se lo que vieron. ¡¡¡SI!!! Se que habiamos bebido, y tambien se que cuando se bebe se puede llegar a ver cosas que en realidad no estan pasando pero en este caso lo vimos cuatro personas. No volvimos a aquel sitio nunca mas.

Nueve veces Veronica
Esto es justo lo que nunca debes hacer: ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Veronica.
No serias el primero que se rÃie al conocer esta historia, que lleva circulando por el mundo desde hace varias decadas. Muchos antes que tu han pensado que se trataba de un cuento chino y se han burlado, pero otras personas aseguran que quienes no han hecho caso de la advertencia y han aceptado el desafi­o, han cargado con una maldicion terrible.
¿Quien es Veronica? O mejor dicho: ¿quien era? Se trataba de una chica de 14 tacos que, estando en el pueblo con sus amigos, hizo espiritismo en una casa abandonada. Todo el mundo sabe que es algo tremendamente peligroso y que jamas debe tomarse como un juego. Ella no siguio las reglas de los fanatasmas, se burlo durante toda la invocacion y una silla que habia en la habitacion cobro vida y la golpeo mortalmente en la cabeza.
Sin embargo, Veronica aun no descansa en paz. Su espi­ritu esta condenado y vaga buscando venganza entre aquellos que no saben respetar el Mas Alla¡, como le sucedia a ella en la vida real.
Ana era una chica de la edad de Veronica que conocio la leyenda del tarot y brujas en su instituto. Sus amigos la picaron, diciedole que no se atrevi a decir ‘Veronica’ nueve veces ante el espejo. A ella le daba miedo, pero venciosu terror porque le avergonzaba quedar mal ante todo el mundo. Una companera fue a los servicios de esa planta del instituto para comprobar, entre risas, si cumplia la prueba.
Lo hizo, no paso nada y el grupo lo olvido enseguida. Menos Ana. Para ella la autentica pesadilla comenzo esa misma noche. Estaba en la cama, cuando un sonido la desperto. No se trataba de un estrepito, sino de una especie de susurro indescifrable que oia cerca de la nuca, mientras sentia como si alguien respirara en su cuello. Aterrada, se levanto y encendio la luz. Alli­ solo estaba ella. A pesar de eso, no pudo dormir en toda la noche. Al di­a siguiente, no se atrevio a contarselo a nadie. Estaba muerta de miedo, y en medio de la clase tuvo que salir al servicio para mojarse la cara y despejarse. Pero cuando entro al bano, haci­a mucho fri­o (como estaban en invierno no le dio importancia) y una capa de vaho cubrÃia el espejo. Ana lo limpio con la mano para comprobar horrorizada que tras ella habi­a una chica que no habia visto jamas, con una expresion de espanto y sangre en la cabeza. Fue solo un instante. Cuando se volvio a mirar, ya no habi­a nadie. Ana rio nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginacion, los nervios y el cansancio. Sin embargo, cuando se volvio hacia el espejo vio algo que la dejo helada. Al borrarse el vaho una frase habi­a permanecido escrita: ‘Soy Veronica. No debiste invitarme a volver’.
Ana no pudo soportarlo. Hoy pasa sus dias encerrada en un manicomio, y solo habla para jurar y perjurar que el fantasma de Veronica la sigue atormentando.

El cementerio
Nunca habi­a creido en los espiritus hasta que, hace un par de meses, fui por la noche con mis amigos al cementerio. Al llegar, nos pusimos a jugar al escondite y me toco pagarla a mi. Cuando acabe de contar escuche un ruido en la zona de los nichos mas viejos y fui hacia alli­ esperando pillar a alguien. Pero no fue asi. Al principio no veia nada, aunque poco a poco me fui acostumbrando a la oscuridad, y entonces le vi. Era un crio pequeno que parecia estar muy triste. Yo me quede muy sorprendido. ¿Que haci­a ese crio alli? Antes de que pudiera decir algo, el crio se desvanecio en el aire. No me habia asustado mas en toda mi vida. Casi nadie me creyo, pero yo estoy convencido de que aquello fue real. Lo peor fue, que pocos dias despues, buscando informacion, lei que veinticinco anos antes, y esa misma noche, un nino habia muerto en el cementerio en extranas circunstancias.

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Las páginas negras de los escritores

Como en la vida real, las más morbosas y enrevesadas historias también se han dado en el mundo de la literatura. Idilios, drogas y otros temas escabrosos son los que conforman la prensa rosa de algunos escritores.
  • Para desvelar la cara más oscura de la literatura, comenzaremos por la historia del novelista William Burroughs, que mató a su esposa durante el transcurso de un absurdo juego a lo Guillermo Tell. El escritor, completamente ebrio, puso una manzana sobre la cabeza de su mujer, pero su puntería falló y no fue a la  manzana lo que alcanzó su disparo… Lo arrestaron pero al poco tiempo fue liberado y continuó con su carrera literaria.
  • Jossie Bliss era el nombre de la mujer con quien Pablo Neruda tuvo una turbulenta relación. Ella era nativa de Rangún y se conocieron cuando Neruda desarrolló su carrera como cónsul de Birmania. Se dice que el idilio duró unos meses hasta que ella se volvió peligrosamente celosa. En sus Memorias, el poeta relata que durante la noche creía verla “apenas vestida de blanco, blandiendo su largo cuchillo indígena, afilado como una navaja de afeitar, paseándose por horas alrededor de mi cama sin decidirse a matarme”. Cuando la coexistencia entre ambos se hizo imposible ella decidió marcharse. Él la acompañó hasta el barco que se la llevaría para siempre. A pesar de lo turbulento de la relación, Neruda escribió poemas (Tango del Viudo) que hacían pensar que aún la añoraba.
  • Charles Baudelaire llevaba una vida despreocupada donde primaban los excesos con las drogas y el alcohol. Frecuentaba prostíbulos e incluso se llegó a contagiar de sífilis que, más tarde, desencadenó la enfermedad que lo llevó a la muerte. Sus poemas son una muestra de su desordenada vida.
  • Edgar Allan Poe consumía opio como medicina a la dispepsia que padecía, aunque luego su consumo se convirtió en adicción.
  • Oscar Wilde fue condenado durante dos años a trabajos forzados en la cárcel de Reading acusado de homosexualidad, sodomía y pederastia.
  • Después de pasar por una fase de autodestrucción, el escritor Truman Capote murió a causa de una sobredosis, mientras que el poeta y revolucionario ruso Vladimir Mayakovski se suicidó con un disparo al corazón.
  • También Hemingway dejó tras de sí un halo de misterio cuando fue encontrado muerto a causa del disparo con una escopeta. El ángulo del disparo hace dudar de si fue un accidente o un suicidio, aunque no se descarta esto último debido al carácter depresivo del escritor, su adicción al alcohol y el avanzado estado de su enfermedad (Alzhéimer).

Como verán queridos lectores, que la literatura, como parte de la historia, está llena de páginas negras. Sin embargo, gracias a estas vidas atormentadas, vicios y adicciones, algunos autores describieron sus confusas y turbulentas emociones en verdaderas obras maestras, que a día de hoy, nosotros, los lectores, podemos disfrutar.

Autor: María Carvajal
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¿sabías que… Julio Verne?

Vamos a ver algunos sucesos extraños y maravillosos de la vida de Julio Verne, el afamado escritor francés de novelas de aventuras y de ciencia ficción nacido en Nantes el 8 de febrero de 1828:

 

  • Cuando terminó sus estudios primarios, su padre (Pierre Verne) le regaló a él y a su hermano Paul un balandro de vela con el que planearon descender por el río Loira hasta el mar. Sin embargo, el joven Julio Verne decidió cancelar el viaje justo antes de partir.
  • Cuando sólo tenía 11 años, se escapó de casa para ser grumete en un barco mercante que viajaba a la India llamado Coralie, para poder comprar así un collar de perlas para su prima Caroline (de quien estaba enamorado). Para desgracia de Julio Verne, su padre consiguió alcanzar el barco a tiempo y bajó al chico.
  • Desde joven, era muy aficionado a leer y coleccionar artículos de ciencia, afición que le duraría toda la vida y que demostraría en sus novelas.
  • En su época de universitario (con unos 20 años), Julio Verne pasó mucha hambre y pobreza. Su padre, que quería que Julio fuera abogado, dejó de financiarlo, ya que el joven no quería estudiar esa carrera. Y los poco ahorros que Julio Verne tenía se los gastaba en libros, pasando largas horas en la biblioteca.
  • Por culpa del hambre que pasaba tuvo muchos problemas nerviosos (los cuales le causaban parálisis en la cara y graves tirones) e intestinales. En cierta ocasión le escribió una carta muy clara a su madre comentándole estos últimos problemas:

“Es probable que estés enterada, mi querida madre, de que existe un hiato que separa a ambas posaderas y no es sino el remate del intestino. (…) Ahora bien, en mi caso el recto, presa de una impaciencia muy natural, tiene tendencia a salirse y, por consiguiente, a no retener tan herméticamente como sería deseable su gratísimo contenido. (…) graves inconvenientes para un joven cuya intención es alternar en sociedad y no en suciedad. Porque por decirlo de una vez, el culo no me cierra bien.”

  • Aunque se llevaba muy mal con su padre, consiguió que éste le diera 50.000 francos cuando se casó. Al mismo tiempo, al casarse, provocó el disgusto de su misógino (que rehuye el trato con mujeres y que las odia) grupo de amigos.
  • Julio Verne pensó que iba a encontrar estabilidad emocional al casarse, pero más bien sucedió todo lo contrario: Se desesperaba con su mujer y escapaba de sus deberes conyugales siempre que podía. En cierta ocasión, cuando estaban visitando a la hermana de su mujer, tomó un barco para ir a Escocia él solo, obligando a su mujer a volver a casa en solitario y sin saber nada de él.
  • En 1861 nace su único hijo, Michel Verne, el cual fue todo un rebelde. El propio Julio Verne lo llevó a un correccional y a un manicomio (pasó una buena temporada en ambos sitios), por lo que Michel desarrolló un gran odio hacia su padre.
  • Al igual que los personajes de sus novelas, a Julio Verne le encantaba viajar. En 1879 se compró un pequeño yate llamado “Saint Michel” y viajó por el Mediterráneo, Irlanda, Escocia, Noruega, Inglaterra, el Mar del Norte y el Báltico.
  • El día que se estrenaba en el teatro “La vuelta al mundo en 80 días”, Julio Verne insistió en revisar todo el decorado personalmente. Mientras estaba subido a uno de los elefantes (reales) en los que tenían que viajar Phileas Fogg y su amigo Passepartout, se cayó uno de los decorados, asustando así al animal, el cual salió del teatro con Julio Verne a cuestas y recorrió varias calles de la ciudad.

 

  • Un día, mientras Verne volvía a su casa, su sobrino Gastón, de 25 años, le disparó dos veces con un revólver sin razones claras. La primera bala falló, pero la segunda le hirió en la pierna izquierda, provocándole una cojera de la que no se recuperaría nunca. Por esta razón, Gastón pasó el resto de su vida en un manicomio.
  • En 1888 fue elegido concejal de la ciudad en la que vivía, Amiens, donde trabajó durante 15 años para mejorarla.
  • Su novela “París en el siglo XX” fue escrita en 1863 y trataba de una versión pesimista y trágica del futuro, pero nunca llegó a publicarla. En 1989 su bisnieto la descubrió y fue publicada en 1994.
  • Julio Verne fue capaz de anticipar muchos de los inventos que salieron a la luz en el siglo XX. Entre ellos se encuentran:

 

  1. Armas de destrucción masiva.
  2. Helicópteros.
  3. Naves espaciales.
  4. Grandes Trasatlánticos.
  5. Internet.
  6. Submarino.
  7. Ascensor
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Alejandro Magno – Sus Conquistas Militares

ALEJANDRO MAGNO (EL GRANDE) –  (356 AC- 323 AC )
El genial estatega macedonio logra las mayores conquistas militares que el mundo ha conocido.

Conquistador de origen macedonio, hijo de Filipo II. Sucedio a su padre y bajo su mando unifico militarmente a Grecia luego de doblegar a Tebas. Emprendio una serie de conquistas sin parangon por lo cual es recordado a lo largo de la historia como uno de los mas grandes estrategas militar de todos los tiempos. Extendio su avance hacia el Asia Menor y conquisto Persia al derrotar al rey Dario III y ocupar la Mesopotamia. Hacia el este en la costa mediterranea, Tiro, Sidon y Fenicia cayeron bajo su dominio, mas tarde tambien Egipto fijando las fronteras de su reino en la frontera Libia. En su avance hacia el oriente llego hasta los confines de la frontera con la India y el Pamir. Su vida fue relativamente breve murio en Babilonia a los 33 años.    Alejandro Magno – Escultura helenica


“La Persia había tenido siempre como de poca importancia política a la Grecia europea, que apenas ocupaba tanto como una satrapía, pero las expediciones que emprendió para subyugarla le mostraron las condiciones militares de este pueblo; entre sus fuerzas, había griegos mercenarios, que eran reputados como las mejores tropas, y no vacilaba en ocasiones en dar el mando de sus ejércitos a generales griegos y el de sus escuadras a capitanes de esta nación; en las convulsiones políticas porque fue pasando, tomaron parte los soldados griegos, ya por uno, ya por otro de los jefes, y estas operaciones militares, que en un momento obtuvieron resultado, revelaron a la perspicacia de estos guerreros mercenarios la debilidad política del Imperio y la posibilidad de llegar a su centro. Después de la muerte de Ciro en el campo de batalla de Cunaxa, se demostró, por la inmortal retirada de los diez mil, bajo Jenofonte, que un ejército griego podría abrirse paso hasta el corazón de la Persia. Aquel respeto a las dotes militares de los generales asiáticos, tan profundamente impreso en el ánimo de los griegos por las grandes empresas del puente sobre el Helesponto, y la cortadura del istmo del monte Athos por Jerjes, se había perdido en Salamina, en Platea, en Micala, y el saqueo de las ricas provincias persas había llegado a ser una tentación irresistible. […]

Al cabo Filipo, rey de Macedonia, proyectó renovar estas tentativas bajo una organización mucho más formidable, y con más grandioso propósito; intrigó para ser nombrado capitán general de toda la Grecia, no con objeto de hacer una mera correría en las satrapías asiáticas, sino con el de derribar la dinastía persa en el mismo centro de su poder. Asesinado en medio de sus preparativos, le sucedió su hijo Alejandro, joven entonces, y que fue unánimemente aclamado en una asamblea general celebrada por los griegos en Corinto; ocurrieron disturbios en Iliria, y Alejandro marchó con su ejército hacia el Norte, hasta el Danubio, para apaciguarlos; durante su ausencia, los tebanos y otros conspiraron contra él, y a su vuelta tomó Tebas por asalto, degolló seis mil de sus habitantes, vendió como esclavos treinta mil, y arrasó la ciudad. La sabiduría militar de este severo castigo fue patente en sus campañas asiáticas, pues, ninguna revuelta se produjo a su retaguardia.

En la primavera de 334 antes de J. C., cruzó el Helesponto y pasó al Asia; su ejército constaba de treinta y cuatro mil infantes y cuatro mil caballos, sin llevar consigo más de setenta talentos en dinero. Marchó directamente sobre el ejército persa, que, por todo extremo superior en número, le aguardaba en la línea del Gránico; forzó el paso del río, derrotó al enemigo y obtuvo como fruto de su victoria la posesión del Asia menor y todos sus tesoros. El resto de aquel año lo empleó en la organización militar de las provincias conquistadas. Mientras tanto, Darío, el rey persa, había avanzado con un ejército de seiscientos mil hombres, para impedir el paso de los macedonios a la Siria; en los desfiladeros de Isso se libró la batalla, y los persas fueron de nuevo derrotados, siendo tan grande la carnicería, que Alejandro y Ptolomeo, uno de sus generales, atravesaron un barranco sobre los cadáveres del enemigo; se cree que los persas perdieron más de noventa mil infantes y diez mil jinetes. El pabellón real cayó en poder del conquistador, juntamente con la esposa y varios hijos de Darío. La Siria fue de este modo añadida a las conquistas griegas. En Damasco se encontraron las concubinas de Darío, sus principales oficiales y un vasto tesoro.

Antes de aventurarse en las llanuras de la Mesopotamia para un combate decisivo, quiso Alejandro asegurar su retaguardia y sus comunicaciones por mar, dirigiéndose al Sur por la costa del Mediterráneo y sometiendo las ciudades a su paso. En su discurso ante el consejo de guerra celebrado después de la batalla de Isso, dijo que no debía perseguirse a Darío sin haber sometido a Tiro y haber arrebatado a la Persia el Egipto y Chipre, puesto que si la Persia conservaba los puertos de mar, podría llevar la guerra a la misma Grecia, y que era por tanto de absoluta necesidad para ellos la soberanía del mar; con Chipre y Egipto en su poder no temía por la Grecia. El sitio de Tiro le invirtió más de medio año, y para vengarse de esta dilación, hizo crucificar más de dos mil prisioneros; Jerusalén se rindió de grado, y en consecuencia fue tratada con benignidad; mas el paso de los macedonios hacia el Egipto fue detenido en Gaza, cuyo gobernador persa, Betis, hizo una defensa obstinada durante dos meses, siendo al fin asaltada la plaza, pasados a cuchillo diez mil hombres, y el resto, con sus mujeres e hijos, reducidos a cautiverio; el mismo Betis fue arrastrado vivo alrededor de la ciudad, atado a las ruedas del carro del vencedor. Habían así desaparecido los obstáculos; los egipcios, que odiaban la dominación persa, recibieron al invasor con los brazos abiertos; este organizó el país según sus propios intereses, dando todos los mandos militares a oficiales macedonios y dejando el gobierno civil en manos de los egipcios. Mientras se efectuaban los preparativos para la campaña final, emprendió un viaje al templo de Júpiter Ammon, que estaba situado en un oasis del desierto de Libia, (Siwa), a una distancia de doscientas millas. El oráculo le declaró hijo de aquel dios, que bajo la forma de una serpiente había seducido a su madre Olimpia; una concepción inmaculada y una genealogía divina eran cosa tan corriente y bien recibida en aquel tiempo, que cualquiera que se distinguía entre los demás hombres, era tenido como de un linaje sobrenatural. […]

Cuando Alejandro expedía sus cartas, órdenes y decretos, se titulaba, pues: «Alejandro, rey, hijo de Júpiter Ammon», inspirando así un respeto a los habitantes de Egipto y Siria que difícilmente podría lograrse ahora. Los libre-pensadores griegos, sin embargo, daban a este origen sobrenatural su verdadero valor, y Olimpia que, por supuesto, conocía mejor que nadie los detalles del caso, acostumbraba a chancearse diciendo que deseaba que Alejandro cesase de confundirla con la mujer de Júpiter. […]

Asegurado todo en su retaguardia, volvió Alejandro a Siria y dirigió hacia el Este la marcha de su ejército, que constaba entonces de cincuenta mil veteranos. Después de cruzar el Éufrates se mantuvo próximo a las colinas de Masia, para evitar el intenso calor de las más meridionales llanuras de la Mesopotamia, procurándose de este modo forraje más abundante para los caballos. En la orilla izquierda del Tigris, cerca de Arbela, encontró al gran ejército de un millón cien mil hombres, que había traído Darío desde Babilonia. La muerte del monarca persa, que siguió pronto a su derrota, dejó al general macedonio dueño de todo el país comprendido entre el Danubio y el Indo, y aún alguna vez se extendió hasta el Ganges. Los tesoros de que se apoderó exceden a todo encarecimiento; tan sólo en Susa encontró, según dice Arriano, cincuenta mil talentos en dinero.

El militar moderno no puede contemplar estas campañas maravillosas sin admiración; el paso del Helesponto, el del Gránico, el invierno invertido en la organización política del Asia Menor; la marcha del ala derecha y el centro del ejército a lo largo de la costa del Mediterráneo, en la Siria; las dificultades de fortificación vencidas en el sitio de Tiro, la toma de Gaza; el aislamiento de Persia de la Grecia; la absoluta exclusión de su escuadra del Mediterráneo; la represión de cuanta intriga se imaginó para sobornar a los atenienses y espartanos, y que con tanto éxito habían empleado siempre los persas; la sumisión de Egipto; otro invierno invertido en la organización política de este país venerable; el movimiento convergente de todo el ejército desde las orillas de los mares Rojo y Negro a las salitrosas llanuras de la Mesopotamia, efectuado en la primavera siguiente; el paso del Éufrates, con sus orillas pobladas de sauces llorones, por el cortado puente de Tapsaco; el del Tigris; el reconocimiento nocturno antes de la grande y memorable batalla de Arbela; el movimiento oblicuo y ataque del centro enemigo, maniobra repetida muchos siglos después en Austerlitz; la enérgica persecución del monarca persa, empresas son que jamás han sido sobrepujadas por ningún capitán de tiempos posteriores.”

Más en: http://www.paralibros.com/libros/basicos/l13alexan.htm

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