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Cuentos cortos de Terror

Los niños de Illfurt
En 1864 una familia comenzó a tener lo que se pensó que eran manifestaciones demoníacas. Hoy hubiera sido puesto en duda por científicos y seguido con interés por la iglesia pero en aquella época, que tuvo una duración de cinco largos años, la vida era distinta. Tal era el ambiente que en 1867 se autorizó que se realizara un contundente exorcismo con las consiguientes complicaciones. A los críos “poseídos” se les llamó los endemoniados de Illfurt (Alsacia)
Los dos crios protagonistas de esta historia eran hijos de los Burner, que tenían otros tres hijos. Los supuetos poseídos se llamaban Teobaldo y José, y apenas tenían 9 y 8 años respectivamente en 1864.
Teobaldo dijo ver al menos treinta veces a un espíritu al que consideraba su maestro, pero no era un ser físicamente humano, sino una imagen con patas de gato, pezuñas de caballo, pico de pato y cuerpo de plumas. Al parecer el fantasma sobrevolaba al chiquillo amenazándole con estrangularle, y el niño, tratando de defenderse, le lanzaba y luchaba contra él ante los ojos atónitos de los espectadores que sólo le veían a él. Lo que hizo creer a los demás que la visión era real aunque ellos no pudieran verla, es que el chiquillo capturaba plumas del cuerpo de su visitante que luego los espectadores veían, tocaban, olían (echaban una peste fétida) e incluso trataban de quemar sin éxito.
Las similitudes con otros exorcismos al menos calificados como tal fueron las siguientes: una voz hablaba desde ellos sin necesidad de que movieran su pequeña boca, una voz adulta, masculina, que soltaba improperios contra lo más sagrado (respetando únicamente a la Virgen), y se reía del efecto que sus poderes hacían sobre el personal, como inundar la habitación de un calor sofocante que era insoportable incluso en el más crudo invierno.
También producía en los cuerpecitos de los niños bultos terribles, con movimientos horrorosos haciendo de sus estómagos una visión traumática. Cuentan que se hinchaban hasta el límite y vomitaban espuma, musgo y plumas, cubriendo la habitación del olor fétido de las plumas sucias.
A veces unía las piernas de los chiquillos como si tuvieran cemento y nadie tenía la fuerza suficiente como para separarlas.
Tenían una rapidez nunca vista, y eran capaces de girarse en cuestión de segundos como si estuvieran accionados por un motor a propulsión, de forma que sus giros asustaban y sorprendían a la gente, y también demostraban momentos de rabia y enfado golpeando a destajo todo lo que había ante ellos, sin notar cansancio aunque se pasaran horas haciéndolo.
Los chiquillos hablaban y entendían todo tipo de lenguas, latín, inglés, francés, dialectos españoles… Además mostraban conocimiento de lo que pensaban los demás o descubrían dónde había objetos ocultos, o incluso se permitían el lujo de avisar de la muerte de alguien del pueblo con el consiguiente estupor de los familiares. También les hacían partícipes de acontecimientos pasados que todos desconocían. Para enojar a los espectadores solían descubrir sus más oscuros secretos poniéndolos en evidencia.
Los cuerpos poseídos reaccionaban ante el agua bendita con furor, y cuando la monja que les alimentaba dejaba caer un agota de agua bendita en sus platos desde otra habitación para no ser vista, los niños miraban el plato y se negaban a comer.
Además sus cuerpos, yacidos o sentados, se elevaban por manos invisibles.

4 puentes
Rebeca tenía dos abuelos a los que adoraba, pero ahora están muertos. Y sobre ellos es la historia que os voy a contar.
Un día el abuelo falleció y la abuela quedó como un alma en pena vagando por la casa que habían compartido tantos años en amor y armonía. Aún tenía familia por supuesto, pero no era lo mismo. La abuela tenía mucha confianza en Rebeca, tanta que terminó confesándole algo que le ocurría: soñaba con su marido muerto.
“Hay cuatro puentes, y al final de los puentes está él, alargando la mano para que vaya con él”.
Pasaron los días y los meses, y una noche fue Rebeca la que tuvo un sueño extraño:
Era pequeña y entraba a un ascensor con su abuela. Iban cogidas de la mano y el elevador ascendía pisos y pisos. Una especie de viaje sin retorno puesto que el ascensor no era familiar para Rebeca. No sabía cuántos pisos habían ascendido cuando, de pronto, el ascensor se paró y se abrieron las puertas.
La abuela soltó la mano de Rebeca y salió. Ella trató de avanzar pero su abuela le dijo: “No, tú no vienes conmigo”. La abuela le sonrió en su sueño y aquí terminó todo.
Cuando Rebeca se despertó por la mañana su abuela había fallecido la misma noche. En el sueño se había despedido de ella.
Y me preguntaréis, ¿qué tienen que ver los cuatro puentes en esta historia? Cada puente es un mes. La abuela falleció cuatro meses después que su marido, o sea, cuatro puentes después… y recordad que ya os lo decía ella en su sueño: al final de los cuatro puentes, su fallecido marido le tendía la mano.

Tengo que avisar que Rebeca tuvo después y durante años la desagradable experiencia de “ver” a su abuela mirándola desde coches de desconocidos, como si la estuviera observando, y siempre, siempre, echaba a correr llorando hasta llegar a casa.

Las luces
Esta historia me la contó una chica de unos 16 años, y no le sucedió a ella, sino a su madre, una española que emigró a Alemania para buscarse la vida, teniendo que alquilarse una casa con su joven esposo que apenas tenía comodidades.
Eso sí, tenía visitantes misteriosos.
Al principio sólo eran sonidos, rasguños en la almohada que mantenía abrazada mientras trataba de descansar después de tantas horas de trabajo. Le asustó, cierto, pero mantuvo la calma y pensó que era su propio agotamiento el que la hacía tener alucinaciones auditivas. Los rasguños en la cama no son tan inhabituales ¿no?. Muchos los hemos oído. Son visitantes que quieren comunicarnos que “están ahí también, que no estamos solos”.
La joven vivió con esa extraña experiencia unos días y terminó por acostumbrarse, pero una noche ocurrió algo terrible. Estaba tumbada en la cama, descansando, su marido estaba afeitándose en el cuarto de baño, y de pronto unas lucecitas de un tamaño algo mayor que el de las canicas, blancas azuladas y brillantes, comenzaron a salir de debajo de la cama.
Subieron, ascendieron hasta ponerse encima de ella, y bailaron.
La chica las miró estupefacta, tragó saliva y respiró profundamente. ¿Qué era aquello? ¿De dónde salían? ¿Qué las producía?
Y entonces las luces comenzaron a bailar con movimientos más bruscos, y una poderosa fuerza salió de ellas. La chica notó esa fuerza en puñetazos y patadas invisibles que la golpeaban y estampaban contra las paredes… Gritó, y su marido se cortó con la gillette. Cuando él iba a salir la puerta del cuarto de baño se cerró de golpe.
La joven española emigrante sufrió una paliza que la dejó destrozada, y no pudo hacer una denuncia, porque en qué comisaría de policía iban a escuchar semejante historia sin echarse a reir.
No volvió a ocurrirle porque volvió a España entre lágrimas y terrores.
Durante años jamás contó la historia, y cuando lo hizo, fue para contárselo a su hija -mi confidente-, quien me confesó que su madre no podía hablar del tema sin echarse a llorar y a temblar.
No es para menos. Su hija también lloró al contármelo.

El coche
Erámos un grupo de siete chicas, nos reuníamos los fines de semana, algunas tardes entre semana y pasábamos los veranos juntas. Una de nosotras trabajaba en una cervecería por lo que era allí donde nos reuníamos. Esta chica tenía muchos problemas en casa, un padre alcóholico, una madre que no le hacía ni puñetero caso…… Salimos ella y yo de marcha solas un par de veces y una de esas veces cuando la dejaba a las siete de la mañana en la puerta de su casa, su padre entraba también con una tajada como un piano. Ella me dijo: Si yo faltará el se moriría…………(Era ella la única de la familia que se preocupaba de recogerle de los bares cuando ya no podía más y se encontraba tirado). El caso es que no la ví en unos días….. una tarde de verano me preguntaron hacía cuanto que no la veía y me dijeron que había tenido un accidente. Yo -ingenua de mí- me fuí a su casa pensando en un piñe de moto y en ir a verla al hospital cuando me enteré de que había sufrido una bajada de tensión y se había ahogado en una piscina porque nadie se había dado cuenta a tiempo….. No sé que me pasó que mientras el resto de la gente se hundió a mi alrededor, yo saqué fuerzas no sé de donde, y primero reconocí el cadaver (que no me asustó ni impresionó lo más mínimo, cuando yo siempre había pensado que pasaría lo contrario si tuviese que verme en esas circunstancias) y además aún tuve fuerzas para arreglar todo el papeleo del entierro y organizar la parte “social” del macabro acto que es enterrar a la gente que quieres. Todo aquella marabunta pasó, el dolor se agudizó conforme se fue calmando el ambiente y pasarón los días y yo……… me sentí de pronto fatal (una reacción tardía pero no por eso menos traumática). Los meses siguientes me pasó que más de una vez yendo en mi coche sentí un escalofrío recorrerme el cuerpo y notaba una presencia en el asiento trasero que me hacía mirar por el retrovisor para comprobar que ella no estaba allí… siempre coincidía aquella sensación de miedo y frío con una canción que nos gustaba mucho y que yo aún ponía con asiduidad. Una vez fue tanto el miedo y el feeling que aquella “presencia” que tuve que aparcar en la cuneta y mirar hacia atrás acojonada para convencerme de que no había nadie…… Al cabo de los meses tuve que vender el coche, porque me daba pánico tener un accidente al ir a buscarla en la parte trasera cuando notaba su presencia allí, (si no lo has sentido no lo entenderás y creerás que el subconsciente me traicionó) pero aquella sensación era tan fuerte y real que una y mil vidas que yo viva juraré que ella estába allí. Cambié de coche como digo y aquel miedo cesó de repente y los escalofríos también. Ah se me olvidaba! Justo un año después murió su padre…. como ella predijo. Recientemente viendo “El sexto sentido” he llorado, de rabia, de dolor, y de nuevo de miedo, porque he pensado que a lo peor mi amiga no sabía que estába muerta y seguía montándose en mi coche para que la llevase de marcha…….

El loco
Los padres de Lucia y Maria van a una cena de negocios y las dos tienen que quedarse solas en su casa. Estan aburridas, no hay nada en la tele y deciden poner la radio: Interrumpimos la emision para ofrecerles un boletin informativo de ultima hora: Un psicopata se ha escapado del manicomio. Es muy peligroso, asi que les recomendamos que tomen precauciones.’
Mari­a y Lucia, ya cansadas, se van a dormir, pero se olvidan de algo muy importante: cerrar muy bien las ventanas. Se van a la cama sin ninguna preocupacion, puesto que no le hicieron mucho caso a las noticias.
Por la noche las desperto un suave golpeo, pero no le dieron mucha importancia. Se pusieron a leer y el ruido se haci­a cada vez mas fuerte. De repente, Mari­a oyo un fuerte grito en la habitacion de Lucia y el ruido desaparecio a lo lejos. Maria se acerco a ver que pasaba y encontro a su hermana pequena degollada debajo de la cama con una nota que deci­a: ‘Si se hubiese subido al armario no le habri­a pasado nada’.
Desde entonces se dice, o por lo menos eso he oido, que el loco sigue suelto buscando la siguiente victima.

La mecedora
Yo vivo en una residencia de estudiantes y las habitaciones no es que tengan muchos muebles: dos camas, dos armarios y una mesa con dos sillas. Como podreis comprobar no vivo solo; comparto mi habitacion con mi amigo Sergio. Pues debido a esa escasez de muebles y de la amplitud de la habitacion, un di­a que volvi­amos de la biblioteca, vimos en un contenedor una mecedora vieja que estaba chulisima y la pillamos. Estuvimos meciendonos en la calle y decidimos subirla a la habitacion. No fue nada facil hacerlo y sortear al bedel, que un tio tope brasas. Pero con mucho arte lo conseguimos y dejamos la mecedora en una esquina de la habitacion y fue acumulando ropa encima de ella.
Pero una semana despues, una noche que estaba estudiando, me parecio ver que la mecedora se movia, era imposible, al principio pense que seria una corriente de aire o algo, y me levante a cerrar las ventanas, pero las ventanas ya estaban cerradas. Pense: ‘seran imaginaciones mias’, y me volvi a sentar en la mesa, pero por el rabillo del ojo no podia dejar de mirar la mecedora. Cuando me olvide del incidente, oi­ un ruido y me gire. Las cazadoras que estaban en el respaldo de la mecedora habian caido al suelo. Me levante a recogerlas y vi, esta vez muy claramente, que la mecedora se movi­a, y no era por la inercia de haberse cai­do las chupas. Se movi­a muy despacio, como si alguien se estuviese meciendo. Baje corriendo a la sala de TV a avisar a Sergio. Subio conmigo mientras repeti­a que seri­an cosas mias, y cuando abrimos la puerta vimos la mecedora tirada en el suelo, de lado, y todas las ropas desperdigadas por la habitacion. Sergio dijo que vale, que muy buena la broma pero que no se creia nada. Levante la mecedora y volvio a poner la ropa encima. Y nos fuimos a la cama. Yo no podi­a quitar ojo a la mecedora pero finalmente me dormi­. De pronto me desperto un ruido, como un roce de algo con algo, y encendi­ la luz, Sergio se desperto. ‘Ti­o apaga la luz’, dijo.’¿No oyes un ruido?’, le dije nervioso. ‘No, solo te oigo a ti dando la brasa’, grito. Finalmente escucho el ruido. Era como un roce. Buscamos de donde venia y vimos el llavero metalico que colgaba de la llave de la cerradura balanceandose y pegando con la puerta de madera. Estabamos cagados de miedo mirandolo y de pronto empezo a dar vueltas como loco, en ci­rculo, como cuando das vueltas a una cadena alrededor de un dedo, pero lo haci­a solo y alrededor de la llave que estaba encajada en la cerradura. Sergio se cabreo. Que ya valia, que muy buena la bromita; y yo: ‘tio, que no soy yo’. Y de repente empezo a cerrarse con dos vueltas la cerradura. Clack, clack. Clack, clack… Sergio dijo ‘Vale, ya se, estan cerrando con otra llave por fuera’, y se giro como diciendo ‘aqui­ ya esta todo arreglado’, pero me empujo para que me girase. La mecedora estaba moviendose suavemente.
Estabamos que se nos sali­a el corazon por la boca. El ruido de la llave paro y el llavero se dejo de mover, pero la mecedora se empezo a agitar de forma violenta…, mas y mas, mas y mas…, hasta que se volco. Sergio abrio la puerta y salimos al pasillo. Decidimos no contarlo. Despues de un rato deambulando por ahi volvimos a la habitacion, cogimos la mecedora y la bajamos al patio.
Al dia siguiente el bedel pregunto en el comedor que quien habi­a metido una mecedora en el patio, que ya estaba harto de chorradas y que el proximo que armase alguna se la iba a ganar. Cuando despues de desayunar nos ibamos para clase vimos al dire de la resi ojeando la mecedora. No se si la habra cogido.

El hombre de negro
Y como siempre, alli­ estabamos los de siempre, haciendo lo de siempre. Sentados en la oscuridad, alejados de todo aquel que solo queria imponernos algo. Todos hablabamos, rei­amos, bebiamos y todas esas cosas que haces con los amigos. Cuando mejor lo pasabamos, Carol, mi mejor amiga empezo a llorar mientras gritaba que en el fondo en la oscuridad habaia alguien que vestia de negro y estaba tan palido (o al menos eso vio) que parecia un muerto. Todos comenzamos a reirnos y le dijimos que dejara de beber. Ella insistio. Dos de los chicos que estaban con nosotras se ofrecieron a acompanarla hasta el sitio para que se convenciera de que alli no habi­a nada ni nadie. Al final fuimos todos. Llegamos, miramos por todas partes y, como habi­amos pensado, no habia nada; mejor dicho, nadie. A Carolina se le paso el susto, volvimos a crear el ambiente que teniamos cuando vi algo: era ese hombre, el de negro. Me entro tal miedo que comence a gritar. Los chicos pusieron cara de mosqueo y nos empezaron a decir que la broma habi­a estado muy bien pero que pararamos, que se estaba haciendo pesada. Nosotras no dejabamos de decir que aquello no era una broma, que habiamos visto a aquel hombre o lo que fuese. Despues de un rato decidimos quedarnos alli­ un poco mas, pero esta vez cambiamos los sitios. Cuando mas a gusto estabamos, uno de los chicos, Juan, le dijo a otro que mirase al fondo. Este se levanto y dijo gritando ¡¡¡¡CORRED!!!! No tuve tiempo a girarme y mirar, pero se lo que vieron. ¡¡¡SI!!! Se que habiamos bebido, y tambien se que cuando se bebe se puede llegar a ver cosas que en realidad no estan pasando pero en este caso lo vimos cuatro personas. No volvimos a aquel sitio nunca mas.

Nueve veces Veronica
Esto es justo lo que nunca debes hacer: ponerte frente al espejo y repetir nueve veces seguidas el nombre de Veronica.
No serias el primero que se rÃie al conocer esta historia, que lleva circulando por el mundo desde hace varias decadas. Muchos antes que tu han pensado que se trataba de un cuento chino y se han burlado, pero otras personas aseguran que quienes no han hecho caso de la advertencia y han aceptado el desafi­o, han cargado con una maldicion terrible.
¿Quien es Veronica? O mejor dicho: ¿quien era? Se trataba de una chica de 14 tacos que, estando en el pueblo con sus amigos, hizo espiritismo en una casa abandonada. Todo el mundo sabe que es algo tremendamente peligroso y que jamas debe tomarse como un juego. Ella no siguio las reglas de los fanatasmas, se burlo durante toda la invocacion y una silla que habia en la habitacion cobro vida y la golpeo mortalmente en la cabeza.
Sin embargo, Veronica aun no descansa en paz. Su espi­ritu esta condenado y vaga buscando venganza entre aquellos que no saben respetar el Mas Alla¡, como le sucedia a ella en la vida real.
Ana era una chica de la edad de Veronica que conocio la leyenda del tarot y brujas en su instituto. Sus amigos la picaron, diciedole que no se atrevi a decir ‘Veronica’ nueve veces ante el espejo. A ella le daba miedo, pero venciosu terror porque le avergonzaba quedar mal ante todo el mundo. Una companera fue a los servicios de esa planta del instituto para comprobar, entre risas, si cumplia la prueba.
Lo hizo, no paso nada y el grupo lo olvido enseguida. Menos Ana. Para ella la autentica pesadilla comenzo esa misma noche. Estaba en la cama, cuando un sonido la desperto. No se trataba de un estrepito, sino de una especie de susurro indescifrable que oia cerca de la nuca, mientras sentia como si alguien respirara en su cuello. Aterrada, se levanto y encendio la luz. Alli­ solo estaba ella. A pesar de eso, no pudo dormir en toda la noche. Al di­a siguiente, no se atrevio a contarselo a nadie. Estaba muerta de miedo, y en medio de la clase tuvo que salir al servicio para mojarse la cara y despejarse. Pero cuando entro al bano, haci­a mucho fri­o (como estaban en invierno no le dio importancia) y una capa de vaho cubrÃia el espejo. Ana lo limpio con la mano para comprobar horrorizada que tras ella habi­a una chica que no habia visto jamas, con una expresion de espanto y sangre en la cabeza. Fue solo un instante. Cuando se volvio a mirar, ya no habi­a nadie. Ana rio nerviosamente, pensando que todo era fruto de su imaginacion, los nervios y el cansancio. Sin embargo, cuando se volvio hacia el espejo vio algo que la dejo helada. Al borrarse el vaho una frase habi­a permanecido escrita: ‘Soy Veronica. No debiste invitarme a volver’.
Ana no pudo soportarlo. Hoy pasa sus dias encerrada en un manicomio, y solo habla para jurar y perjurar que el fantasma de Veronica la sigue atormentando.

El cementerio
Nunca habi­a creido en los espiritus hasta que, hace un par de meses, fui por la noche con mis amigos al cementerio. Al llegar, nos pusimos a jugar al escondite y me toco pagarla a mi. Cuando acabe de contar escuche un ruido en la zona de los nichos mas viejos y fui hacia alli­ esperando pillar a alguien. Pero no fue asi. Al principio no veia nada, aunque poco a poco me fui acostumbrando a la oscuridad, y entonces le vi. Era un crio pequeno que parecia estar muy triste. Yo me quede muy sorprendido. ¿Que haci­a ese crio alli? Antes de que pudiera decir algo, el crio se desvanecio en el aire. No me habia asustado mas en toda mi vida. Casi nadie me creyo, pero yo estoy convencido de que aquello fue real. Lo peor fue, que pocos dias despues, buscando informacion, lei que veinticinco anos antes, y esa misma noche, un nino habia muerto en el cementerio en extranas circunstancias.

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Las páginas negras de los escritores

Como en la vida real, las más morbosas y enrevesadas historias también se han dado en el mundo de la literatura. Idilios, drogas y otros temas escabrosos son los que conforman la prensa rosa de algunos escritores.
  • Para desvelar la cara más oscura de la literatura, comenzaremos por la historia del novelista William Burroughs, que mató a su esposa durante el transcurso de un absurdo juego a lo Guillermo Tell. El escritor, completamente ebrio, puso una manzana sobre la cabeza de su mujer, pero su puntería falló y no fue a la  manzana lo que alcanzó su disparo… Lo arrestaron pero al poco tiempo fue liberado y continuó con su carrera literaria.
  • Jossie Bliss era el nombre de la mujer con quien Pablo Neruda tuvo una turbulenta relación. Ella era nativa de Rangún y se conocieron cuando Neruda desarrolló su carrera como cónsul de Birmania. Se dice que el idilio duró unos meses hasta que ella se volvió peligrosamente celosa. En sus Memorias, el poeta relata que durante la noche creía verla “apenas vestida de blanco, blandiendo su largo cuchillo indígena, afilado como una navaja de afeitar, paseándose por horas alrededor de mi cama sin decidirse a matarme”. Cuando la coexistencia entre ambos se hizo imposible ella decidió marcharse. Él la acompañó hasta el barco que se la llevaría para siempre. A pesar de lo turbulento de la relación, Neruda escribió poemas (Tango del Viudo) que hacían pensar que aún la añoraba.
  • Charles Baudelaire llevaba una vida despreocupada donde primaban los excesos con las drogas y el alcohol. Frecuentaba prostíbulos e incluso se llegó a contagiar de sífilis que, más tarde, desencadenó la enfermedad que lo llevó a la muerte. Sus poemas son una muestra de su desordenada vida.
  • Edgar Allan Poe consumía opio como medicina a la dispepsia que padecía, aunque luego su consumo se convirtió en adicción.
  • Oscar Wilde fue condenado durante dos años a trabajos forzados en la cárcel de Reading acusado de homosexualidad, sodomía y pederastia.
  • Después de pasar por una fase de autodestrucción, el escritor Truman Capote murió a causa de una sobredosis, mientras que el poeta y revolucionario ruso Vladimir Mayakovski se suicidó con un disparo al corazón.
  • También Hemingway dejó tras de sí un halo de misterio cuando fue encontrado muerto a causa del disparo con una escopeta. El ángulo del disparo hace dudar de si fue un accidente o un suicidio, aunque no se descarta esto último debido al carácter depresivo del escritor, su adicción al alcohol y el avanzado estado de su enfermedad (Alzhéimer).

Como verán queridos lectores, que la literatura, como parte de la historia, está llena de páginas negras. Sin embargo, gracias a estas vidas atormentadas, vicios y adicciones, algunos autores describieron sus confusas y turbulentas emociones en verdaderas obras maestras, que a día de hoy, nosotros, los lectores, podemos disfrutar.

Autor: María Carvajal
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Algunos descubrimientos científicos en torno al proceso de leer

A) LA VISIÓN


Una persona con visión normal pude leer por lo menos seis horas casi sin parar y sin sufrir malos efectos, tales como dolor de cabeza o vista fatigada. La gente que tiene defectos visuales no puede leer durante tanto tiempo y el cansancio de la vista comienza a sentirse a los 10 ó 20 minutos de lectura continua.

Con frecuencia, el lector no se da cuenta de que la dificultad está en sus ojos; puede pensar que es incapaz de leer o que no se siente bien, pero si las dificultades se presentan con cierta frecuencia, lo mejor es someterse a una revisión general.

PEQUEÑOS CONSEJOS PARA UNA VISTA SANA

  • TENGA SIEMPRE LUZ ADECUADA PARA LEER: Una luz adecuada es aquella que nos permite leer con comodidad, sin necesidad de esfuerzos extras por oscuridad o excesiva tensión por reflejos sobre la página. Digamos que para luz artificial, como regla general, es suficiente una bujía de 100w a una distancia de entre uno y tres metros de la página impresa, junto con otras bujías destinadas a la iluminación general de la habitación.
  • EVITE EL RESPLANDOR: El resplandor puede recibirse de las superficies brillantes, ya sea del pupitre o escritorio, o de las páginas lustrosas de los libros. Este se produce porque la principal fuente de alimentación está en posición incorrecta. El resplandor perturba la lectura y puede causar cierta fatiga ocular.
  • EVITE UN AMBIENTE SOMBRIO: Leer en una habitación totalmente iluminada es mucho mejor que tener una luz sobre la página y el resto de la sala oscura. Tanto la luz como el ambiente tienen que ser neutras.
  • MIRE EL INFINITO PARA DESCANSAR: Durante treinta segundos mire fijamente un objeto distante. Luego durante otros treinta segundos mantenga cerrados los ojos. Este minuto será suficiente para que sus ojos dejen de sentir ese cansancio que suele aparecer después de un largo período de lectura. Realice este ejercicio con frecuencia.
  • CAMBIE LA POSICION DEL CUERPO: Mientras se lee, a menudo se adopta una posición determinada durante largos períodos, esto es malo, lo ideal es tomar una postura correcta de lectura y levantarse por momentos más o menos breves para estirarse y caminar, relajando de esta manera el cuerpo y los ojos.
  • OBSERVE SI HAY SINTOMAS DE FATIGA OCULAR: Algunos de los síntomas más comunes de fatiga ocular son: enrojecimiento de los ojos, inflamación de los párpados, dolores en las sienes, en la parte posterior y otras zonas de la cabeza, notable desasosiego mientras se realiza alguna tarea visual, etc. Si esto se repite con frecuencia mientras lee, consulte al oculista.
  • OBSERVE SI HAY ENFERMEDAD EN SUS OJOS: Una enfermedad puede curarse bastante fácilmente con drogas de uso corriente. Los orzuelos u otras formas de inflamación de los ojos son a veces, consecuencias de fatiga ocular, y en cualquier caso deben ser vistos por el médico. Hay muchas otras enfermedades de los ojos, en las que el cuidado debe ser extremo, ya que algunas de ellas pueden conducir a la ceguera.
  • RETIRE LOS CUERPOS EXTRAÑOS CUIDADOSAMENTE: A veces, una pequeña partícula se introduce en los ojos, si es muy pequeña y no ha entrado con violencia, generalmente suele salir con sólo cerrar el párpado y dejar que las lágrimas lleven el objeto hacia un ángulo del ojo hasta salir. Un objeto más grande debe ser quitado con la ayuda de un trozo de tela limpia y suave. Otro buen sistema es enjuagar el ojo con agua hervida. Si por cualquier razón un objeto resultara difícil de extraer, debe ser quitado por el médico. Se aconseja no frotar el ojo afectado bajo ningún concepto.
  • USE ANTEOJOS SI ES NECESARIO: Esforzarse con una visión imperfecta sin usar anteojos, consume energía inútilmente y se empeorará el defecto. Esto generalmente origina desgano para el estudio o la lectura, dolores de cabeza y cansancio visual. Tenga en cuenta que el uso de anteojos inapropiados es más nocivo que su falta.
  • OBSERVE EL EQUILIBRIO OCULAR: Es fácil creer que los ojos son normales si se puede ver con precisión cerca o a distancia, pero anormalidades menores en la coordinación binocular frecuentemente no son detectadas y causan fatiga ocular. por todo lo anteriormente descrito y para un mejor cuidado de su vista, consulte periódicamente a su oculista.

Las deficiencias menores de coordinación binocular, pueden detectarse mediante un simple examen de los músculos motores de los ojos. Haremos una prueba que, a pesar de no ser tan exacta, tiene la ventaja de poder ser realizada por cualquier persona, aun sin conocimientos en la materia. Hágalo usted mismo con otra persona que a su vez luego puede examinarlo a usted.
 
· Ubique frente a usted a la persona elegida.
· Tome un lápiz y comience a describir, lentamente, un círculo alrededor de su cara de modo que deba mirar hacia arriba, hacia la derecha, abajo y a la izquierda.
· El circulo deberá hacerse a unos diez centímetros delante de la cara y lo suficientemente amplio como para que deba esforzarse para ver el lápiz.
· La cabeza debe estar quieta y sólo los ojos deben moverse en círculo.
· Cada vez más cerca de la nariz irá describiendo el círculo sin que los ojos dejen de ver el lápiz y hasta que éstos converjan hacia adentro semejando al estrabismo.
· Si su visión es normal, podrá mantener los ojos puestos en el lápiz hasta que éste toque su nariz.
· Si así no ocurriera, si alguno de los ojos deja de seguir el lápiz o simplemente deja de moverse, el examinado deberá consultar a un profesional para que le practique un examen más completo.
 
La corrección de defectos menores de coordinación binocular es motivo de controversias. Mientras algunos oculistas recomiendan anteojos, otros recomiendan ejercicios oculares y otros no intentan nada para corregirlos.

B) CAMPO DE RECONOCIMIENTO

La Visión Periférica es la capacidad visual que tiene el ser humano que le permite abarcar un ángulo de casi 180 grados. Esta visión se desarrolla por medio de un adecuado entrenamiento, pudiendo incorporarla fácilmente a los recursos que utilizaremos para una lectura mejor. Para tal fin, deberá controlar el número de fijaciones, observando las siguientes precauciones

A: Nunca comenzará a leer por la primera letra de la línea. A veces, ni siquiera por la primera palabra, que en la mayoría de los casos está implícita en el sentido del texto. Su primera fijación la hará a dos centímetros aproximadamente del comienzo de la línea, desarrollando así una mayor capacidad perceptiva al no dejar espacio en blanco a la izquierda del punto de fijación.

B: Del mismo modo, la última fijación de la línea la hará dos centímetros antes de terminar la misma, ya que si la hiciese en la última palabra o en la última letra, todo el espacio en blanco que su vista abarca a su derecha, es capacidad perceptiva y tiempo desperdiciados.

EJEMPLO: Los métodos de Lectura Veloz comprenden una serie de ejercicios, técnicas e indicaciones prácticas y teóricas que deben ser conocidas a fondo para que resulten efectivas. Es muy importante aplicar diariamente y sin omisiones estos recursos del modo que corresponda según el tipo de material a leer.

C: De esta manera ya se han establecido con precisión dos puntos de fijación. Las fijaciones intermedias entre los límites previstos se harán según la amplitud visual y la agilidad mental desarrolladas por el lector. Entre los límites dados (a, b) no resultará muy difícil proponerse un número determinado de fijaciones, que posteriormente se irán eliminando, a medida que se avance en el desarrollo de la Visión Periférica, desechando en todos los casos la lectura “palabra por palabra”.

EJEMPLO: La lectura de diarios y revistas puede servir de ejercitación diaria de las técnicas de Lectura Veloz. Por lo general nadie lee completamente un periódico; la mayoría de las personas selecciona los temas de su interés, y de los otros sólo lee los títulos o los lee con la técnica del salteo.

D: Dentro de la lectura, una palabra es sólo una mínima parte, a menudo sin sentido, del concepto que el conjunto expresa; por ello, el lector experto capta la lectura a través de “unidades de pensamiento”, en las que el concepto está expresado mediante un grupo de palabras. Toma así el pensamiento una parte más activa en cuanto a la captación, análisis, comprensión y retención de lo leído.

La lectura es un proceso muy complejo y esto es evidente si se piensa en el tiempo que lleva aprender a leer. Este proceso consta de dos partes principales: la recepción sensitiva, que comprende el movimiento adecuado de los ojos, y la cerebral, en la que el significado de los símbolos impresos se elabora en el cerebro. Durante el proceso de la lectura, nuestros ojos no se deslizan en forma regular a lo largo de la línea impresa, sino que avanzan en una serie de constantes movimientos y pausas. Estas pausas, a las que llamaremos “fijaciones”, representan el momento en que los ojos ven los caracteres escritos, cuya imagen llevan en la mente. Es decir, que la vista se fija en cada palabra del principio al fin de la línea, hace luego un movimiento rápido de regresión para retomar la línea inmediata inferior, y así sucesivamente. Estos movimientos de los ojos son fáciles de detectar.

Pida a una persona que tome un libro y que coloque la parte superior de la página a nivel de sus ojos y a una distancia normal. Sitúese frente a ella y dígale que lea dos o tres líneas. Mire sus ojos y observe la cantidad de fijaciones que hace para llegar al término de cada renglón. El lector lento trata de leer palabra por palabra. Necesita hacer de 8 a 15. Sin embargo, los ojos nunca realizan movimientos lentos. El tiempo que necesita el aparato óptico humano para percibir un objeto es de 1/100 de segundo (un centésimo de segundo). Tanto es así que si proyectáramos cualquier tipo de imagen a esta velocidad, un observador común podría decir que lo ha visto. Pero si en lugar de imágenes concretas, proyectáramos palabras, el mismo observador que, en este caso, además de realizar la operación de percibir debe también interpretar, no estará en condiciones de informar qué es lo que ha visto. Esta es la razón por la cual el tiempo de fijación aumenta a 1/5 de segundo (un quinto de segundo). Ante esta evidencia, deducimos lo siguiente: si el tiempo de fijación no puede acelerarse, será la disminución del número de fijaciones por línea lo que aumentará la velocidad de lectura.

Teniendo en cuenta lo expresado anteriormente, comenzaremos la práctica del ejercicio siguiente, que tiene por finalidad disminuir el número de fijaciones, ensanchando a su vez el Campo de Reconocimiento.

Es
todo
lo que
usted va
a hacer, un
conglomerado
con ejercicios
para desarrollar
recursos de comprensión
en favor de una mayor cultura.

Tome la Placa Visualizadora y deslícela muy lentamente de arriba hacia abajo sobre el triángulo de palabras. Fije su vista en la línea vertical que divide al triángulo en dos parles iguales y, sin mover sus ojos de izquierda a derecha, trate de leer la totalidad de las palabras de cada renglón que va apareciendo en la ventanilla. Es muy posible que en el tercer o cuarto renglón, mueva los ojos ante la imposibilidad de captarlo íntegramente. Cuando esto suceda, regrese al primer renglón y comience otra vez la lectura, muy lentamente, tantas veces como le sea necesario, hasta lograr llegar al último renglón y poder abarcarlo totalmente sin mover los ojos y sin esfuerzo.

Sin mover los ojos, pose su vista en la figura que hemos puesto en el centro de estos primeros renglones.

¿Cuántas palabras puede leer a uno y otro lado de su mirada? La mayoría de las personas pueden leer una de cada lado en el mismo renglón. A esta capacidad visual de lectura le llamamos Visión Central.

Poseemos, además, una capacidad visual a la que llamamos Visión Periférica, que alcanza aproximadamente 180º. Compruébelo extendiendo sus brazos a ambos lados del cuerpo. Sin mucho esfuerzo podrá reconocer ambas manos. Esta experiencia nos demuestra que la Visión Central que utiliza la mayoría de las personas para leer, es susceptible de ser ampliada.

Por medio de la familiarización con las palabras que componen nuestro idioma, y la ampliación del campo visual, el lector puede aprovechar al máximo su Visión Central. En este caso ya no se producen superposiciones y el lector abarca una mayor cantidad de palabras por fijación. En el siguiente ejemplo observamos un buen aprovechamiento de la Visión Central.

Al ser menor la cantidad de fijaciones realizadas, menor el tiempo empleado en leer el texto y, por tanto, mayor la velocidad de lectura.

El
leer
en vano
sin pensar
en la esencia
que es al fin y al
cabo lo único que nos
queda de ello, es poner
de manifiesto la insensatez
de haber perdido el tiempo en
una acción sin beneficio, lo cual
nos indica a las claras que el acto
de leer encierra en sí mismo una mayor
importancia en la formación de todos los
factores que hacen a nuestra personalidad.

Recuerde que es muy importante que sus ojos se acostumbren a leer dentro de la ventanilla de la Placa Visualizadora y no por encima o por debajo de la misma

así
ayuda
defensa
balancear
condolencia
revestimiento
insignificancia
saben que posible
afuera de cierto es
un instante nada pudo
una vez logrado el paso
se dará una terminación a
no siempre se logra estimar
téngase en cuenta que las dos
como consecuencia de ello fuese
en circunstancias como la que nos
acuerdos logrados entre las partes
han permitido solucionar diferencias
a través de la buena voluntad puesta de
cuando no sea posible llegar a un acuerdo
se hará una gestión en favor del logro dado
como secuencia dieron algunos cortos filmados

El propósito de reducir el número de fijaciones aumentando el espacio de reconocimiento, obedece a que cada palabra, lejos de ser una unidad de pensamiento definida, es sólo una parte de él. En consecuencia, este entrenamiento está destinado a la captación de grupos de palabras, conceptos íntegros en donde el pensamiento toma la parte más activa del proceso de leer y recordar.

Sin
seguir
un método
de estudios
el lector sólo
conseguirá pocos
resultados de este
curso que ha sido en
su totalidad elaborado
y estructurado para que a
través de su estudio enseñe
las técnicas más avanzadas de
la buena lectura. Es aconsejable
para esto llevar a cabo un régimen
de trabajos que esté acorde con esos
preceptos que se anuncian, y que serán

Esta
sección
está llena
de intención
creadora en la
idea de que sabrá
aprovecharla para el
incremento cada vez más
notable de sus facultades
con vistas a la expansión de
su capacidad de visión, teniendo
en cuenta que en general por pereza
los lectores tratan de seguir palabras
sin mayores esfuerzos de su parte, ya que

Ampliando su “Campo de Reconocimiento” captará más palabras por fijación, los movimientos de sus ojos serán más rítmicos y precisos, absorberá el texto en “Unidades de Pensamiento” y, consecuentemente, adquirirá una mayor velocidad y comprensión de su lectura. Lea “panorámicamente”, esto es, ubicando el texto a mayor distancia que la habitual, “abriendo los ojos” para captar la totalidad del renglón escrito y acompañando con su cabeza el recorrido descendente de sus ojos.

La velocidad y la comprensión en la lectura son inversamente proporcionales a la cantidad de fijaciones realizadas. Deducimos así que: a mayor cantidad de fijaciones, mayor tiempo de lectura, mayores distracciones y, consecuentemente, menor comprensión de lo leído.

a
sol
fauna
preciso
estaba en
duros lazos
miraban atrás
calar profundas
más bien era otra
leyendo con rapidez
en la ribera reposaba
saliendo con todos para
preciso instante en que a
pesar de no recapacitar una
especie de frío lo paralizó y
a pesar de su valentía cabal no
resistió a la presión que ejercía
aquel tremendo influjo misterioso
rayano a la brujería que desde su
infancia había ido creciendo poco
a poco hasta controlar totalmente
su cerebro su misma vida acaso ya
sin motivo que valiendo la pena
le dejarán tan siquiera penas
pero no desilusiones tontas
e inútiles que nunca pudo
sobrellevar sino con la
carga negativa y poco
menos que enloquecedora de la sin
razón de la culpa, de esa culpa en
que sin duda, él tendría sus dudas
al pensar qué autoridad o con qué
alevosa e insana mentalidad se la
atribuyeron a él sin embargo no
pudo con su genio, y ahí quedó.

C) VELOCIDAD Y COMPRENSION

  •   La velocidad en la lectura está condicionada por la capacidad de análisis y comprensión del lector.
  • A su vez, la comprensión, es la asociación de la palabra con el contenido ideológico de la misma.
  • De allí que la capacidad de leer esté dada por la interpretación de las palabras y conceptos, evocando al mismo tiempo la idea que representan.
  • Entre los lectores podemos distinguir claramente dos tipos: el lector común y el lector experto.
  • El primero lee lentamente y su comprensión es escasa; el segundo lee rápidamente y su comprensión es óptima.
  • El lector común lee palabra por palabra, a veces sin pausa alguna. Llega al final de su lectura y, tratando de evocar lo que ha leído, hace un esfuerzo por recordar algunas palabras que le indiquen lo más elemental del tema tratado. Practica la lectura lenta porque no dispone (por falta de entrenamiento) de la capacidad mental necesaria para asimilar conceptos más rápidamente. Imprimir mayor velocidad a su lectura implicaría sólo un apresuramiento, que no le permitiría comprensión necesaria a sus fines.
  • El lector experto, en cambio, lee conceptos íntegros, los analiza y los archiva. Su agilidad visual le permite la captación de grupos de palabras conformando un concepto, y su agilidad mental superior, le permite el análisis y la comprensión de esos conceptos.
  • Esta premisa rige para ambos lectores. En efecto, cuando usted lee un material de estudio, lo hace más lentamente que cuando lee una revista o un artículo periodístico. Si consideramos en cifras esta diferencia, tal vez podamos decir que el material de estudio lo leyó a razón de 100 palabras por minuto, y el artículo periodístico a 200 palabras por minuto.

· La diferencia fundamental entre ambos lectores radica en la comprensión y retención que han hecho de lo leído. El lector experto habrá adquirido una mayor cultura en un menor tiempo.

 

Autor: Farias Villalobos 
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¿sabías que… Julio Verne?

Vamos a ver algunos sucesos extraños y maravillosos de la vida de Julio Verne, el afamado escritor francés de novelas de aventuras y de ciencia ficción nacido en Nantes el 8 de febrero de 1828:

 

  • Cuando terminó sus estudios primarios, su padre (Pierre Verne) le regaló a él y a su hermano Paul un balandro de vela con el que planearon descender por el río Loira hasta el mar. Sin embargo, el joven Julio Verne decidió cancelar el viaje justo antes de partir.
  • Cuando sólo tenía 11 años, se escapó de casa para ser grumete en un barco mercante que viajaba a la India llamado Coralie, para poder comprar así un collar de perlas para su prima Caroline (de quien estaba enamorado). Para desgracia de Julio Verne, su padre consiguió alcanzar el barco a tiempo y bajó al chico.
  • Desde joven, era muy aficionado a leer y coleccionar artículos de ciencia, afición que le duraría toda la vida y que demostraría en sus novelas.
  • En su época de universitario (con unos 20 años), Julio Verne pasó mucha hambre y pobreza. Su padre, que quería que Julio fuera abogado, dejó de financiarlo, ya que el joven no quería estudiar esa carrera. Y los poco ahorros que Julio Verne tenía se los gastaba en libros, pasando largas horas en la biblioteca.
  • Por culpa del hambre que pasaba tuvo muchos problemas nerviosos (los cuales le causaban parálisis en la cara y graves tirones) e intestinales. En cierta ocasión le escribió una carta muy clara a su madre comentándole estos últimos problemas:

“Es probable que estés enterada, mi querida madre, de que existe un hiato que separa a ambas posaderas y no es sino el remate del intestino. (…) Ahora bien, en mi caso el recto, presa de una impaciencia muy natural, tiene tendencia a salirse y, por consiguiente, a no retener tan herméticamente como sería deseable su gratísimo contenido. (…) graves inconvenientes para un joven cuya intención es alternar en sociedad y no en suciedad. Porque por decirlo de una vez, el culo no me cierra bien.”

  • Aunque se llevaba muy mal con su padre, consiguió que éste le diera 50.000 francos cuando se casó. Al mismo tiempo, al casarse, provocó el disgusto de su misógino (que rehuye el trato con mujeres y que las odia) grupo de amigos.
  • Julio Verne pensó que iba a encontrar estabilidad emocional al casarse, pero más bien sucedió todo lo contrario: Se desesperaba con su mujer y escapaba de sus deberes conyugales siempre que podía. En cierta ocasión, cuando estaban visitando a la hermana de su mujer, tomó un barco para ir a Escocia él solo, obligando a su mujer a volver a casa en solitario y sin saber nada de él.
  • En 1861 nace su único hijo, Michel Verne, el cual fue todo un rebelde. El propio Julio Verne lo llevó a un correccional y a un manicomio (pasó una buena temporada en ambos sitios), por lo que Michel desarrolló un gran odio hacia su padre.
  • Al igual que los personajes de sus novelas, a Julio Verne le encantaba viajar. En 1879 se compró un pequeño yate llamado “Saint Michel” y viajó por el Mediterráneo, Irlanda, Escocia, Noruega, Inglaterra, el Mar del Norte y el Báltico.
  • El día que se estrenaba en el teatro “La vuelta al mundo en 80 días”, Julio Verne insistió en revisar todo el decorado personalmente. Mientras estaba subido a uno de los elefantes (reales) en los que tenían que viajar Phileas Fogg y su amigo Passepartout, se cayó uno de los decorados, asustando así al animal, el cual salió del teatro con Julio Verne a cuestas y recorrió varias calles de la ciudad.

 

  • Un día, mientras Verne volvía a su casa, su sobrino Gastón, de 25 años, le disparó dos veces con un revólver sin razones claras. La primera bala falló, pero la segunda le hirió en la pierna izquierda, provocándole una cojera de la que no se recuperaría nunca. Por esta razón, Gastón pasó el resto de su vida en un manicomio.
  • En 1888 fue elegido concejal de la ciudad en la que vivía, Amiens, donde trabajó durante 15 años para mejorarla.
  • Su novela “París en el siglo XX” fue escrita en 1863 y trataba de una versión pesimista y trágica del futuro, pero nunca llegó a publicarla. En 1989 su bisnieto la descubrió y fue publicada en 1994.
  • Julio Verne fue capaz de anticipar muchos de los inventos que salieron a la luz en el siglo XX. Entre ellos se encuentran:

 

  1. Armas de destrucción masiva.
  2. Helicópteros.
  3. Naves espaciales.
  4. Grandes Trasatlánticos.
  5. Internet.
  6. Submarino.
  7. Ascensor
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¿sabías que Gustave Flaubert… ?

La obra maestra de Gustave Flaubert, Madame Bovary, una historia de amor brutal y realista que trataba sobre el adulterio, fue condenada como pornográfica cuando se publicó por entregas en un periódico en 1856, y Flaubert fue acusado de ofender la moral pública y la religión. La corte censuró el libro, pero absolvió a su autor. Aunque la novela estaba vendiéndose a miles, Flaubert dijo que deseaba tener bastante dinero como para comprar cada ejemplar, “arrojarlos todos al fuego y no volver a oír hablar del libro jamás”.

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La recomendación musical es Night & Day de Hot Chip

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